En Concretos CAGSA nos enfocamos en ofrecer a nuestros clientes concreto premezclado que supere los requisitos de durabilidad y resistencia que requieren las construcciones actuales.

En esta oportunidad le brindamos una breve historia de los orígenes del concreto.

Los egipcios y los romanos ya utilizaban una mezcla que ofrecía los primeros orígenes del concreto actual, por ejemplo, los romanos calcinaban piedra caliza y lo mezclaban con capas volcánicas y rocas, obteniendo una sustancia que permitía unir fuertemente grandes bloques de piedra, dicha técnica se ve reflejada en construcciones que aún hoy perduran, como el Coliseo Romano.

Durante muchos siglos, después de la caída del Imperio romano, se olvidó el uso de este tipo de “concreto” y, fue hasta 1759 que el inglés John Smeaton retomó la técnica para construir el “Faro de Edystone”, o mejor conocido como “Torre de Smeaton”.


La patente de fabricación del concreto como lo conocemos hoy en día la obtuvo en 1824 Joseph Aspdin, al proponer la mezcla que hoy llamamos cemento portland, sin embargo, es importante señalar que su trabajo retomó los desarrollos que había realizado en 1817 el francés, Louis Joseph Vicat.